viernes, 8 de octubre de 2010

Noticias breves sobre el vertido de lodo tóxico en Hungría (4)

(Foto: origo.hu)

- En las últimas horas se han encontrado los cuerpos de dos desaparecidos, y uno de los heridos de gravedad ha fallecido en el hospital, con ello el número de víctimas mortales asciende a siete. Hay todavía un desaparecido y no hay muchas esperanzas de encontrarlo con vida.

- Las últimas noticias son, en cierto modo, tranquilizadoras. El Danubio no ha sido afectado, tampoco el Mosoni-Duna. Esta mañana, cuando las aguas llegaron al cauce principal del Danubio se hizo evidente que el trabajo incansable de los cientos de personas que están colaborando en evitar la extensión de la catástrofe había dado resultado. En el Danubio apenas se ha notado la llegada del agua contaminada (el lodo ha quedado depositado fundamentalmente en el lecho del Marcal). Lo que no hay manera de salvar es el Torna y el Marcali que han quedado totalmente arrasados. Entre las ideas que se están barajando para rehabilitar el río se incluye desviar su cauce para poder limpiar el lecho de lodo y de los metales pesados que se hayan depositado. Hungría ha pedido ayuda a la UE para poder rehabilitar las zonas afectadas, ha solicitado el envío de un grupo de expertos en catástrofes similares.

- Uno de los teléfonos de ayuda para recaudar fondos de ayuda para las víctimas ha recibido 420 mil llamadas. Muchas asociaciones han mandado ayuda a la zona o se compromenten a hacerlo (entre la ayuda que se ha ofrecido, se encuentran, por ejemplo, 10 toneladas de peces vivos para repoblar el Marcal). La empresa MAL, principal sospechosa de ser culpable del accidente, ha creado un fondo de ayuda de 200 mil euros, que desea aumentar si se reanuda la producción. Ha solicitado el permiso para poder funcionar de nuevo desde la semana que viene, entre sus argumentos se menciona que si se le niega el permiso entrará en quiebra y muchos trabajadores quedarían en el paro. La prensa húngara menciona también el peligro de que la empresa desaparezca y no tenga así que pagar los daños causados. Ya ha habido ejemplos similares en el mundo, para empezar uno no muy lejano, la empresa australo-rumana causante del vertido del 2000 en el río Tisza, que afectó sobre todo a Hungría no pagó ninguna indemnización (Hungría exigía 30 mil millones de forintos por las pérdidas). Mientras tanto el alcalde de Ajka, la población más importante de la zona se ha unido a las voces que piden que MAL pueda reiniciar su producción. Según el alcalde, si la empresa quiebra y tiene que cerrar del todo sus puertas la economía de la región se vería seriamente dañada, muchas empresas de la región dependen de MAL, y se calcula que la cuarta parte de los impuestos de Ajka proceden directamente de ella, según algunas fuentes incluso el suministro de gas a la población de Ajka se vería amenazado, justo cuando tenemos el invierno a la vuelta de la esquina. Por el momento la empresa MAL sigue afirmando que han cumplido todas las normas y que no son responsables del accidente.

- Hoy viernes, y en los próximos días, se va a proceder a liberar de la balsa dañada 100 mil metros cúbicos de agua contaminada, que han ido a parar de nuevo al Marcal. Será un derrame controlado y neutralizado para rebajar la tensión en la balsa.

- El principal propietario de la fábrica es Lajos Tolnay, el número 21 en la lista de los millonarios húngaros, con un patrimonio de unos 23 mil millones de forintos. Su caso parece el típico de aquellos que salieron ganando con el cambio de régimen, eso sí, participando en el saqueo de la propiedad estatal. Ya en los años ochenta, todavía en la época comunista, ascendió a puestos importantes de la industria húngara, en 1989 fue nombrado director del Combinado Metalúrgico Lenin, y cuando cayó el régimen comunista mantuvo el puesto y empezó a ser conocido en los ambientes políticos, fue incluso elegido presidente de la Cámara de Economía Húngara. Tuvo contacto con el Partido Socialista y más tarde también con los conservadores del Fidesz, llegó a pertenecer a la comisión consultiva económica que puso en marcha el actual primer ministro, Viktor Orban, en el 2005 (cuando Fidesz estaba en la oposición). El director de la empresa, Zoltán Bakonyi es el número 28 en la lista de millonarios húngaros, en su caso hizo carrera después de la caída del régimen, pero su padre, Árpád Bakonyi tuvo un papel destacado en la empresa. Otro de los propietarios es Béla Petrusz, también un importante millonario (está en el número 28 de la lista, junto al anterior). Los tres jugaron un importante papel en la privatización de la industria del aluminio, que tuvo lugar entre 1995 y 1999. Como fue habitual, la privatización fue lo más parecido a un robo descarado, y así lo reconoce un informe preparado durante el primer gobierno de Viktor Orban, según el cual el estado húngaro perdió 25 mil millones de forintos por la privatización ya que la empresa fue vendida por debajo de su precio real. La industria del aluminio húngara se contaba entre las ramas importantes de la economía del país, hasta la caída del comunismo, la pérdida del mercado soviético supuso su quiebra.

Fuentes: origo.hu, index.hu, Népszabadság.

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